ay ama, que soy booktuber

Admito que a veces se me ocurren ideas de bombero retirado, y en una de esas que estamos. Y es que si no tenía suficiente con terminar mi primer libro de poesía, intentar ponerme de nuevo a escribir sobre cocina (y por lo tanto cocinar más allá de ensaladas varias y tortillitas de calabacín) mientras intento escribir algo coherente sobre mi vida en Corea (es sólo un proyecto, aún), pues un día me dije “Mikel, necesitas algo más que hacer… ya sé, ¿por qué no te abres un canal de youtube en el que puedes hablar de libros?” (de ahí lo de booktuber) y por alguna razón que aún se me escapa un pelín me pareció tan buena idea que con ayuda de unos amigos y de mi chico aquí tenéis el primer video del canal.

Así que… without further ado, aquí tenéis mi primer video, en el que contesto las preguntas del Booktube Newbie Tag (o lo que es lo mismo, el tag del booktuber novato), digo varias idioteces, se me traba la lengua y utilizo la palabra “retrasado” o algún derivado demasiadas veces, tantas que ni editándolo pudimos reducir las repeticiones. Yo os recomiendo, así entre amigxs, que os cojáis una botellita de tequila, o vodka, o soju que es mucho más apropiado, y cada vez que diga la palabra en cuestión, o algún derivado (lease “retrasadeces” o sucedáneos) bebéis un chupito. Os prometo que acabaréis borrachos para cuando el video ha terminado, y ni siquiera es tan largo.

Por cierto, todos los jueves a las 20h habrá un video nuevo en el canal. Os agradeceré las suscripciones, los “me gusta”, los comentarios de amor y que lo compartáis con vuestros amigos lectores. ¡Nos vemos!

 

sally lunn’s buns

Cuentan que en 1680 llegó a la ciudad de Bath una refugiada francesa, una huguenot llamada Solange Luyon, que huía de la persecución a los protestantes en Francia. Encontró trabajo en una pequeña pastelería en la entonces llamada Lilliput Alley, donde ya cambió su nombre francés por el mas accesible para los ingleses, Sally Lunn. La francesa empezó vendiendo los productos de la pastelería en la calle, pero trajo consigo la receta para una suerte de brioche, que pronto fue usada en la propia pastelería donde pasó a trabajar más horas.

 

Esta receta que trajo consigo se llamaba “Soleil et Lune“, sol, por el color dorado de la corteza y luna por la blancura de su interior y tiene sus orígenes, como no en los protestantes franceses. En Bath, mientras se vendía por las calles de la ciudad, pronto pasó a llamarse Sally Lunn’s, que, una vez más, era más cómodo para pronunciar para ellos.

Existe en Bath un establecimiento que tiene el honor de ser uno de los edificios más antiguos de la ciudad inglesa, un recuerdo de la era pre-Georgiana de Bath, y que debe su nombre a la refugiada francesa. Es allí a dónde hay que ir se quiere probar el verdadero bollo Sally Lunn. Medio pan, medio bollo. medio tarta, es perfecto para tomarlo tanto con dulce  como con salado, aunque yo lo prefiero con queso mascarpone y confitura de fresas. En Bath se toma con “clotted cream” en vez de mascarpone, pero todavía no he encontrado un sitio donde vendan esa crema en Bilbao, y me parece demasiado complicado ponerme a prepararla, pero nunca se sabe.

Este jueves me voy a Bath de viaje, a preseciar por primera vez en mi vida el Festival de Jane Austen en la ciudad que es cuna de la cultura georgiana.  Además de visitar el Jane Austen Centre, espero probar los Sally Lunn verdaderos, admirar la ciudad y sus grandes logros arquitectónicos. Podréis seguir mi aventura de 6 días en Twitter e Instagram.


Bollos “Sally Lunn”
adaptado de The Breakfast Book de Marion Cunningham

Para 10 bollos.

La receta es de mi nuevo libro de cabecera, mi nuevo Biblia y misal, The Breakfast Book, libro que va a convertirse en una pieza central de este blog a la vuelta de mis vacaciones. Marion Cunningham, su autora es una de las más celebradas escritoras culinarias de Estados Unidos, y este libro, publicado en 1987 es uno de sus grandes logros.

Esta receta no es complicada, aunque trae el problema de usar heavy cream algo que a mí me es imposible encontrar aquí, aunque igual es que no he buscado bien.  Lo bueno es que existe un buen sustituto a esta nata, y es mezclando leche con mantequilla derretida.

Estos bollos se sirven recién hechos, o partidos por la mitad y tostados con un poco de mantequilla. Son perfectos para el desayuno, tanto con mantequilla y mermelada, como con huevos y bacon. En Bath son clásicos de la hora del té.

  • 180 ml. leche
  • 75 g. mantequilla derretida
  • 120 ml. agua templada
  • 14 g. levadura de pan en polvo
  • 1 cucharadita (tsp.) de azúcar
  • la mitad de la mezcla de leche y mantequilla derretida (unos 115 g.)
  • 115 g. mantequilla derretida
  • 4 huevos, temperatura ambiente
  • 50 g. azúcar
  • 1 cucharadita (tsp.) de sal
  • 280 g. + 245 g. harina

En un bol grande poner el agua templada y rociarlo con la levadura de pan y la cucharadita de azúcar. Revolver y dejar que si disuelva durante 5 minutos.

Añadir la mezcla de leche y mantequilla derretida, los huevos y la mantequilla. Batir hasta que todos los elementos estén bien combinados. Entonces, añadir la sal, el azúcar y 280 g. de harina. Una vez que esté todo bien incorporado, agregar los 245 g. de harina que faltaban. Batir bien.  Hace una bola con la masa y separarla de las paredes del bol, en la medida de lo posible. Tapar con film y dejar que se doble en tamaño. Tardará, aproximadamente 2 horas.

Untar mantequilla en una bandeja para muffins. Para poder manejar la masa con las manos, se recomienda enharinarlas ya que la masa es muy pegajosa. Con las manos arrancar pedazos de la masa y llenar los moldes hasta dos tercios del tamaño de los mismos. Dejar reposar hasta que doblen el tamaño. La masa debe sobresalir de los moldes.

Precalentar el horno a 180º C. Hornear durante 25 minutos.